viernes, 23 de junio de 2017

Doce horas

Tropiezo de tanto intentar que salgas de mi mente,
deberías saber el efecto que consigues.
Todos deberíamos saber cómo afectamos los movimientos de los demás
aunque sean doce simples horas.
Doce horas para mí, para ti y tus sonrisas.
Para gritar que no puedo más, para salir de mí misma. 
Descanso, calor. Soledad.
Un sonido melodioso y vuelves con vicio y energía renovados.
De nuevo un cuello, tú barba,
Dios...
Esa barba, ese cuello prohibido.
Mis hombros se han vuelto tuyos. Creían que iban a recibir lágrimas
y tu risa los ha marcado más profundo de lo que ninguna crema pueda liberar en unos pocos días.
No hay agujetas, sólo sudor e imágenes que aparecen porque sí, sin motivo, sin nada que las llame.

Vienen, igual que esas 12 horas sin tregua ni oxígeno.

domingo, 11 de junio de 2017

Por mucho que duela



Lo reconozco, soy una persona muy exigente y particular con la poesía, así que es normal que este libro no me haya parecido nada especial.
        Sin embargo, no es totalmente desaprovechable. La poesía es un género complicadísimo y dudo que yo haya sido capaz de escribir algo mejor que este autor, pero tampoco peor.

       Al menos este poemario, creo que puede ser uno de esos que ayudan al lector a iniciarse en poesía. Tiene una escritura simple y su complejidad metafórica... bueno, no tiene nada de complejo. Sin embargo, se ve una búsqueda de estilo y la intención de crecer en sus imágenes lo cual me hace querer estar atenta a ver qué más hace. Tyler Knott Gregson es fotógrafo y quizás le falta practicar con los silencios de la poesía que comparte la fotografía. (O quizás la traducción...).

        Desde luego, si queréis comenzar a leer poesía sin complicaros la vida, os recomiendo que leáis este libro antes que muchísimos otros que circulan por el mercado y que es mejor olvidar...


Por mucho que duela, poemario de Tyler Knott Gregson ha sido publicado por EspasaesPoesía de la Editorial Planeta



miércoles, 10 de mayo de 2017

Usted tiene ojos de mujer fatal... incluso en la radio

¡Madre mía! ¡Dos meses ha que no escribo!

      Perdón, han pasado un montón de cosas y avances literarios que os iré contando, para seguir compartiendo experiencias y conclusiones (o consejos) para ayudaros.

      Pero hoy quiero hacer una reseña teatral. Ya sabéis que me apasiona, y para los que no lo sepan soy fan absoluta de Jardiel Poncela, él es el culpable de que yo me dedicara al teatro y eso me ha llevado a la edición.

      Ayer fui a ver la adaptación que ha hecho su nieto, Alfonso Paso, de su obra Usted tiene ojos de mujer fatal.

      Normalmente soy una apasionada, pero  me quedé decepcionada por completo. La adaptación no es mala, parece que Alfonso también ha heredado la comicidad de su abuelo y no sale malparado en la comparación con los fragmentos del texto original, salvando las distancias. Pero las actuaciones... ay... cómo me dolieron y cuando se trata de quien me acompañó en mi primera vez sobre el escenario de manera seria, no soy clemente.

      Tienen buena voluntad, pero fallan puntos como reírse de un señor bajito y gordito... sin ser gordito, sólo tenían que recortar esa palabra del texto.

      En definitiva, fueron personajes que se quedaron en la superficie del vocabulario sin llegar a entenderlo al cien por cien. No digo que no se visible, la gente se reía y la compañía ponía ilusión, que a la postre es lo importante. No todos fueron descartables y quizás con una visión más profunda de la obra, los mismos actores tendrían una obra impecable.

      Por mi parte, quedé dolida, pero si no eres tan tiquismiquis como yo, no dejes de reírte con mi querido Jardiel.

      Aunque como apunte quiero añadir que me pareció precioso el amor con el que Alfonso retrata a su abuelo y las vicisitudes que sufrió en su época.


domingo, 5 de marzo de 2017

Círculos




Círculos es un libro escrito para todo amante de la televisión, sus realities y el movimiento en las redes que generan.

      La historia comienza con nada menos que un asesinato en directo, creando la sensación de velocidad, buscando el vértigo del lector al más puro estilo del siglo XXI, con sus 400 páginas de rigor. Y no le falta de nada, tiene hasta una protagonista femenina en pie de guerra contra todos, y al policía tosco y resabido. Dos grandes personajes que guiarán la historia entre mucha tecnología y, lógicamente, el abuso tan cotidiano de las redes sociales que insensibilizan y desvergüenzan a la gente amparados en el anonimato que les concede las pantallas de sus dispositivos (móviles, tablets...).

      Su estructura y presentación son lo más interesantes (al menos en versión digital), la velocidad de las redes (por ejemplo los tuits) queda visualmente reflejada de tal manera que puedes sentir el agobio de la multitud de voces, personajes esporádicos, que reconfiguran lo viral en un texto que va camino de serlo.

      Sin duda, el autor demuestra ser un gran lector y conocedor de las distopías de la ciencia ficción clásica y las adapta al mundo en el que vive, conquista el thriller y la realidad social que vivimos.

      La crítica rezuma en cada letra mostrándole al lector la red en la que ha caído, sólo queda que este la vea.


Círculos es una novela escrita por Manuel Ríos San Martín, publicada por Suma de letras en papel y digital.

lunes, 23 de enero de 2017

Adiós

      Hoy me he enterado con mucha pena de la marcha de un hombre que fue una suerte conocer. Ayer falleció el dramaturgo cubano Amado del Pino. Una persona que siempre tenía una palabra amable. Una gran anécdota con la que pasabas días riéndote. En un par de minutos te hacía sentir cómodo y que formabas parte de lo que ocurriera en ese momento. 

      Jamás olvidaré los amables y cariñosos que fueron él y su esposa Tania la tarde que nos conocimos en la Feria del Libro de Madrid. Y espero que la red en la que todo queda registrado nunca borre sus mensajes de aliento y sus palabras cariñosas cuando alguna vez me estaba un poco triste. 

      Amado, ojalá sigas brillando y repartiendo alegría sonde estés. Intentaré seguir tu consejo y sonreír, aunque ahora cueste un poco.